Los viejos miradores (2ª parte)

Los viejos miradores (2ª parte)

Otros antiguos miradores en la ciudad
En la actual calle Alcalde Rodolfo Varona, concretamente en su número 3, se conservan en buenas condiciones dos coquetos miradores situados en su segundo piso, uno en cada vano de la fachada. En este caso está más clara la función principal de los mismos, es decir, la de recoger los rayos de sol, pues la visión de la calle no es la más propicia debido a su altura.

En el Espolón, lugar donde en su momento se colocaron un buen número de miradores, existen hoy varios, si bien en su mayoría fueron realizados recientemente, en concreto desde la década de 1980. No obstante, en el número 50 se conserva un ejemplar que posiblemente pueda fecharse en las primeras décadas del siglo XX (fotografía 7). En este caso ocupa el primer piso del edificio, habiéndose perdido la parte superior, la cual fue sustituida por otro realizado de obra.

Fotografía 7

Fotografía 7

Miradores desaparecidos
La ciudad tuvo un apreciable número de miradores a juzgar por las fotografías antiguas que así lo atestiguan, siendo la mayoría de ellos de color blanco. Como se ha señalado, la calle Pinar fue la que concentró el mayor número, pero en realidad estos se extendieron también por la actual calle Alcalde Rodolfo Varona y especialmente por el Espolón.

En este sentido, la fotografía 8 es de gran interés, pues en ella se ven tres ejemplares ya desaparecidos. En primer plano domina el que estuvo situado en el edificio del Café Suizo. Fue uno de los más bellos de la ciudad y posiblemente se hizo cerca del año 1899, que es cuando se construyó el edificio. Por su parte, en la que se conoció como calle La Puebla, hoy Alcalde Rodolfo Varona, se observa otro gran mirador de dos alturas. Finalmente, ya en el Espolón, se ve parte del que cubría toda la fachada del Hotel Capota.

Fotografía 8

Fotografía 8

En el número 2 de la calle San Roque también hubo dos bellos miradores en el segundo piso, los cuales también se correspondían con los dos vanos de dicho piso. Se pueden apreciar a la izquierda de la fotografía 9, en la cual se ve de nuevo parte del situado sobre el Café Suizo.

Fotografía 9

Fotografía 9

La fotografía 10, de un Espolón de principios del siglo XX, nos ofrece la posibilidad de ver otra muestra de sus miradores desaparecidos. A la derecha se ve levemente el del Hotel Capota. Sí se aprecia completamente el del edificio siguiente, que ocupa el primer piso y que parece que no se pintó de blanco. Avanzando por ese mismo lado se aprecian hasta cuatro diferentes. Todos ellos están en la fachada sur del Espolón para aprovechar el sol de mediodía.

Fotografía 10

Fotografía 10

Aparte de las zonas ya indicadas, también hubo algún mirador en la plaza Hermosilla. El más espectacular fue el situado en la fachada sur de la casa de la familia Prior. Finalmente en la fotografía 11 se puede ver a la derecha otro elegante mirador. En este caso ninguno de ellos estaba pintado de color blanco.

Fotografía 11

Fotografía 11

A pesar de que para los calceatenses los miradores pasan muy desapercibidos, son quizás el elemento más característico de aquella arquitectura que levantó la pequeña burguesía de la ciudad a caballo entre los siglos XIX y XX. En la actualidad son menos los edificios que han optado por colocarlos en sus nuevas fachadas, perdiéndose esa tradición constructiva, si bien, por fortuna, aún siguen formando parte del urbanismo de la ciudad.

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