La rifa del cerdo por San Antón

La rifa del cerdo por San Antón

El Hospital del Santo o Santo Hospital ha sido la institución asistencial y caritativa más importante de la ciudad. Su función tradicional desde su fundación en el siglo XI fue la de atender a enfermos con escasos medios económicos, y a peregrinos. La primera derivó con el tiempo hacia la actual residencia de ancianos, y la segunda función pasó a ser desempeñada por la Cofradía del Santo en la década de los años 70 del siglo XX.

El 31 de agosto de 1778, a instancias del cabildo catedralicio, la Corona aprobaba la fundación en Santo Domingo de la Calzada de una segunda entidad caritativa, la Casa de Misericordia, cuya misión sería dar un sustento a vagabundos y menesterosos. El inicio fue complicado, pues no se dispuso de manera inmediata de fondos para dotarla, por lo que no comenzó su actividad hasta 1787, año en el que se estableció finalmente su junta de misericordia. Estaba formada por eclesiásticos, regidores municipales y otras personas de la élite local. Para iniciar su actividad el obispo Pedro Luis Ozta y Múzquiz aprobó la extinción de un buen número de cofradías locales, traspasando sus fondos, bienes y rentas a dicha Casa de Misericordia.

Sin embargo parece ser que todos los dineros eran escasos y cualquier iniciativa para conseguir fondos era bienvenida. Así, tal y como consta en el viejo libro de actas de señalada junta, el 19 de enero de 1806, dos días después de San Antón, se aprobaba la compra de un cerdo en virtud del permiso otorgado por el corregidor de la ciudad, para que “se eche en rifa a beneficio de esta Casa de Misericordia y socorro de los pobres”. Fue la primera rifa del cerdo y en esa ocasión se consiguió recaudar 4.182 reales, habiendo costado el cerdo 1.316 reales.

Al unirse tres décadas después la Casa de Misericordia y el Hospital del Santo, se continuó con la tradición, toda vez que suponía para la nueva institución un ingreso extraordinario de importancia. De esta manera el día de San Antón se procedía a la rifa tras la venta de boletos durante las semanas anteriores. El cerdo siempre fue un animal muy apreciado por el gran aprovechamiento de su carne, siendo una escena habitual en nuestra ciudad la matanza del cerdo hasta no hace demasiadas décadas. No obstante exigencias sanitarias, el cambio de los hábitos de nuestra sociedad, el abaratamiento de los productos derivados de este animal y el escaso beneficio real que suponía la rifa para el Hospital del Santo, propiciaron que la rifa se dejase de celebrar hace unos años.

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