La festividad de San Sebastián en la ciudad

La festividad de San Sebastián en la ciudad

El 20 de enero se celebra la festividad de San Sebastián. En Santo Domingo de la Calzada se celebró durante siglos con gran solemnidad, pudiéndose remontar su origen al siglo XV.

La fiesta religiosa estuvo ligada en un primer momento a la vieja ermita de San Sebastián, la cual se erigió en el año 1483. De ella no quedan restos, pero se sabe que estuvo pasado el puente sobre el río Oja y al pie del Camino de Santiago. El templo era de modestas proporciones y se construyó a costa de Pedro Sánchez de Villar, racionero de la catedral de Sevilla y anteriormente sochantre de la catedral calceatense. El mismo promotor encargó un crucero o humilladero y constituyó una cofradía bajo la misma advocación. En un contrato firmado entre él y el cabildo de la catedral el 19 de julio de 1483, los canónigos se comprometían a acudir en procesión cada 20 de enero y celebrar una misa, volviendo de nuevo en procesión a la catedral, todo a cambio de 300 maravedís.

Fallecido Pedro Sánchez de Villar se declaró heredera de sus bienes a la recién fundada cofradía de San Sebastián la cual, con dicho patrimonio, debía decir misas por su alma y mantener la ermita y el culto. Además en ella se lograban valiosas indulgencias, pues su promotor había conseguido que el cardenal Oliverio Sabinense y otros cardenales las aprobasen en Roma el 1 de octubre de 1493 para todo aquel que visitase el pequeño templo.

En 1503 la cofradía y su ermita quedaron anexionadas a la catedral por decreto del obispo diocesano, por lo que a partir de ese momento fue el cabildo quien organizó los actos religiosos vinculados a la festividad de este mártir. Eso llevó a que poco a poco los actos litúrgicos se fuesen trasladando a la propia catedral en perjuicio de la ermita. Hay constancia de que en 1709 los oficios de San Sebastián se celebraban ya en la catedral.

La cofradía siguió administrando los bienes adscritos a la ermita y organizando el reparto de una comida para los pobres cada 20 de enero. Este acto de caridad dejó de celebrarse cuando desapareció la cofradía en 1787. Hasta entonces recibía rentas procedentes del arrendamiento de sus fincas, las cuales se utilizaban para mantener en pie la ermita, para misas, para la compra de cera y para afrontar gastos como dicho almuerzo.

La ermita se arruinó a principios del siglo XIX y el 9 de agosto de 1805 el obispo Aguiriano autorizaba su demolición con el fin de utilizar sus materiales para la construcción del nuevo cementerio capitular. Pero a pesar de ello la devoción a San Sebastián continuó pues, como se ha señalado, la festividad del 20 de enero se venía celebrando desde hacía mucho tiempo atrás. Precisamente en el brazo norte del crucero de la catedral existió un retablo dedicado a San Sebastián hasta la colocación del retablo mayor.

Hoy no se recuerda la celebración de esta arraigada fiesta religiosa, aunque hay constancia de que se mantuvo hasta principios del siglo XX.

Next Post:
Previous Post: