El pendón real de la ciudad

El pendón real de la ciudad

Como tantas otras localidades, Santo Domingo de la Calzada posee sus propios símbolos, un escudo y una enseña, pero en nuestro caso ésta no es una bandera, sino un pendón. Son básicamente dos las razones que nos llevan a considerarlo así.

La primera es tipológica. En concreto este emblema está formado por una tela de color rojo o carmesí que está farpada en el lado batiente, es decir cortada parcialmente en dos trozos terminados en pico. El batiente es siempre el situado en paralelo al asta o mástil. A ello hay que sumar que por ambos lados posee sendos escudos, el de la ciudad y el de España, por lo que dicha enseña ha de ser vista por los dos lados. Finalmente otro dato nos informa de que es un pendón, la posición de los escudos. Éstos están colocados de tal manera que su correcta visión se produce cuando el pendón está en su posición natural, es decir, con el farpado hacia abajo. Así, atendiendo a todo lo anterior, se puede confirmar que la enseña calceatense es un pendón y no una bandera.

Pero es un pendón peculiar, y aquí acudimos a las fuentes históricas y a la bibliografía especializada. De acuerdo con ello, y como se verá a continuación, hay que concluir que en realidad estamos ante el pendón real de la Corona de Castilla, de origen medieval, el cual tenía ese color rojo o carmesí. El acto que se organizó en Santo Domingo de la Calzada con motivo de la coronación de Felipe III nos ofrece al respecto datos de gran interés. Dicho ceremonial se realizó el 18 de octubre de 1598 y ha sido estudiado de forma detallada por el vexilólogo Mario Ruiz Encinar. En relación con lo que nos interesa, el acta municipal de ese día dice: “Y luego, todos juntos como ban arriva nombrados, salieron de casa de dicho corregidor en horden de ciudad, por sus antigüedades, en dos coros, y a la fin de ellos en el medio el dicho corregidor y, un poco delante de su merced, entre los dichos rregidores, que ansi hiban en dos coros, yban dos rreyes de armas con sus rropas de damasco carmesi, sus espaldas çenidas y cotas de armas de tafetan carmesi pintadas en ellas a las espaldas y pechos las armas Rreales y debaxo de ellas árbol, oz, gallo y gallina, armas de esta çiudad…”. Prosigue diciendo: “…y delante de todo preçedia una compañia de arcabuceros con sus caxas y con esta horden llegaron a la plaça que estaba toda entapizada (se refiere a la actual plaza del Santo) y entraron en las casas de la çiudad que estan en ella y alli el dicho Francisco de Oçio, alferez mayor, tomo el estandarte de esta çiudad que es de damasco carmesi….

En primer lugar hay que aclarar que los reyes de armas eran los encargados de formar los nuevos blasones al producirse la sucesión del rey. Pero lo más importante en nuestro caso es que se menciona que iban vestidos con un ropaje rojo carmesí en el que estaban grabados los escudos de la Corona y de la ciudad. Como también se ve en el texto, en realidad fue el pendón de Castilla el que protagonizó la ceremonia, pendón que posiblemente también tendría cosidos el escudo de la ciudad y el de la Corona. Los Austrias no utilizaron el rojo como su color principal, sin embargo venía siendo usado en las ciudades castellanas en representación del rey con motivo de coronaciones u otros actos, no en vano el reino preeminente de la Corona española era el de Castilla. Este ceremonial organizado en cada nueva coronación de un rey, se conoció habitualmente como “alzamiento del pendón”.

Así, como explica también Mario Ruiz Encinar, se puede afirmar que el actual pendón carmesí de Santo Domingo de la Calzada es en realidad el viejo pendón real que toda ciudad importante debía tener para representar al rey en las ceremonias organizadas en su honor. En algunos casos, como parece ser fue en el calceatense, ese pendón con los escudos local y real fue adoptado finalmente como emblema.

Una muestra de ello es su utilización de antiguo en otros actos no relacionados con la exaltación de la Corona, como por ejemplo en la conocida como Procesión de la Rueda. En este acto tiene un especial protagonismo, siendo portado por uno de los concejales, antiguamente el síndico personero, y con anterioridad por el alférez mayor de la ciudad. La actual Procesión de la Rueda es en realidad una evolución de la antigua ofrenda de cera que hacía la ciudad al Santo en la víspera de su festividad, es decir el día 11 de mayo. En esta ceremonia el representante de la ciudad ondea su pendón, es decir la insignia municipal, como muestra no sólo de “auctoritas”, sino también como rendición de pleitesía y homenaje a su fundador.

No obstante, dicho todo lo anterior, en 1889 el historiador local Ignacio Alonso Martínez indicaba en su libro Santo Domingo de la Calzada. Recuerdos históricos, que la bandera de la ciudad había sido otra y que estaba formada por tres bandas horizontales de color blanco, azul y verde. A día de hoy no se han podido obtener más datos sobre esta posible bandera.

Para saber más:

ALONSO MARTÍNEZ, Ignacio, Santo Domingo de la Calzada. Recuerdos históricos, Haro, Imprenta Pasamar, 1889.
MENÉNEDEZ-PIDAL DE NAVASCUÉS, Faustino, “Heráldica medieval española: La casa real de Castilla y León”, Revista Hidalguía, 1982.
RUIZ ENCINAR, Mario, “Alzamiento del pendón por la coronación de Felipe III en Santo Domingo de la Calzada (La Rioja), Banderas. Boletín de la sociedad española de vexilología, 112 (2009), págs. 11-32.

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