Cuando Santo Domingo de la Calzada tenía viñas

Cuando Santo Domingo de la Calzada tenía viñas

El Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada Rioja se creó en el año 1926, si bien no fue hasta 1944 cuando se consolidó tras varios años con una actividad intermitente. En aquel momento no se incluyó a la ciudad calceatense entre las localidades amparadas por dicho Consejo, entre otras cosas por carecer de producción, lo que llevó a una exclusión que se mantiene hasta hoy.

De manera habitual se ha remontado a tiempos medievales la existencia de vides en la jurisdicción de nuestra ciudad, siendo abundantes los documentos de esa época conservados en los archivos municipal y catedralicio que nos hablan de viñas y majuelos en este entorno.

Sin embargo, no hay que remontarse a esos siglos, pues no está tan lejana la época en la que Santo Domingo de la Calzada produjo vino, pudiéndose afirmar que en nuestra ciudad se cultivó la vid hace poco más de un siglo, es decir, a principios del siglo XX. Existen datos de 1902 que nos hablan de la producción calceatense de ese año, la cual fue singularmente exigua, de apenas 2.000 cántaras (unos 32.000 litros); no obstante, en los años anteriores las cosechas habían sido mucho mayores, rondado entre las 20.000 y 25.000 cántaras. En aquel año los productores más importantes de la ciudad eran Miguel Poves y Policarpo Bartolomé, especialmente este último. En realidad la cosecha parece que fue muy mala en toda la zona. Por ejemplo en Bañares no se cogió prácticamente nada, en Hervías unas 15.000 cántaras, en Cirueña y Ciriñuela entre 9.000 y 10.000, en Villalobar apenas 1.000 y en Baños de Rioja entre 8.000 y 10.000.

Visto lo anterior, todo parece indicar que esta tierra calceatense no era tan mala para la producción vinícola. Un nuevo ejemplo de ello es la solicitud que hizo el ayuntamiento calceatense a la Diputación Provincial a finales de octubre de ese mismo año 1902. En ella pedía la instalación de un vivero de vides americanas en la ciudad. Hay que recordar que la filoxera, que arrasó la vid riojana, se había detectado en nuestra región en 1899, y al año siguiente se había aprobado la creación de viveros de vid americana, resistente a la enfermedad, con el fin de replantar el campo riojano. La ciudad pretendía con ello abastecer a los numerosos cultivadores de toda la zona calceatense.

Sin duda la filoxera ocasionó aquella disminución de la producción que se produjo a principios de siglo en Santo Domingo, siendo probable que fuese además la causa de la definitiva desaparición de la vid en nuestra ciudad.

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