Baroja y el milagro del Gallo y la Gallina

Baroja y el milagro del Gallo y la Gallina

Pío Baroja es conocido por sus grandes novelas, aunque no tanto por su poesía. A pesar de no frecuentar este género, en 1944 publicó con el título Canciones del suburbio el que sería su único libro de poemas. Bajo el epígrafe “Recuerdos de vagabundo” recogió cuarenta y tres poemas sobre lugares que posiblemente visitó en algún momento. El número diez está dedicado a Santo Domingo de la Calzada, y en particular al milagro del Gallo y la Gallina, siendo su título “El mago de la enramada”. Se trata de un poema irónico y jocoso, si bien algunos no lo vieron así.

Son pocos en la ciudad los que conocen este texto, y quizás se deba a la polémica, ya olvidada, que se creó en 1944 con motivo de su publicación. Los calceatenses se vieron agraviados por lo que estimaban un poema “grosero y despectivo” con dicho milagro, por lo que el ayuntamiento acordó en febrero elevar una queja al vice-secretario de Educación. Al parecer, no conocían aquellos miembros de la corporación la personalidad y obra de don Pío.

La censura franquista hizo entonces su trabajo, y a mediados de mayo la vice-secretaría contestaba al ayuntamiento diciendo que se iban a retirar “las sucesivas ediciones del poema El Mago de la Enramada”, obra de “Don Pío Baroja”, autor que poseía desde hacía años un gran prestigio. Pero no bastó con eso, pues la corporación municipal quedó insatisfecha con esa decisión. Así, a finales de ese mismo mes de mayo acordó enviar una instancia al mismo ministro de Educación, en ese momento José Ibáñez Martín, para que se ordenase la “recogida de los ejemplares de la dicha obra ofensiva para el Santo Patrono de la Ciudad el Glorioso Santo Domingo de la Calzada”. Es decir, se pedía también la retirada de los libros existentes en circulación, algo realmente difícil y en realidad fuera de lugar por mucho agravio que se hubiese ocasionado a todo un pueblo.

Como era previsible, la obra no fue secuestrada, pero tampoco hizo falta impedir la reedición del poema, pues Pío Baroja, que es uno de los más grandes novelistas en lengua castellana, no pasaría a la historia de la literatura por su poesía. Canciones de suburbio no volvió a reeditarse sino hasta 1984.

EL MAGO DE LA ENRAMADA

El mágico ermitaño
de la Enramada
era un hombre que daba
bromas pesadas.
Esto demuestra
que a los magos les gustan
las cuchufletas.

El mágico ermitaño
de la Enramada
dio vida a una gallina
después de asada.
Este prodigio
le quitó en las cocinas
todo prestigio.

Para los cocineros
hubiera sido
un prodigio más grato
y expeditivo
que una gallina
se asara sólo ella
en la cocina.

En cuestión de prodigios
malos o buenos
estamos pocas veces
en buen acuerdo.
No es, pues, extraño
que lo que agrada al perro
no guste al gato.

Canciones del suburbio, Madrid, Editorial Caro Raggio,1984, pp. 117-118.

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